Mientras los servicios médicos recuperan a Gudelj, la ambulancia le espera para su traslado. | golsur.com

 

Todo el cuerpo médico de la entidad cordobesista sale corriendo desde el banquillo ante las señales de auxilio de los compañeros, Gudelj está tendido sobre el césped y no se mueve. En ese momento todos los aficionados que estaban en las gradas del Estadio Municipal El Arcángel se quedaron mudos ante la gravedad de la situación. Mientras los servicios médicos estaban haciendo lo imposible por recuperar al neerlandés de origen serbio, los compañeros se ponían las manos en la cabeza porque no llegaban a entender en esos mismos instantes la caída involuntaria y las posibles consecuencias. Fueron unos ocho minutos eternos, de nerviosismo, todos los ojos de los espectadores en El Arcángel estaban puestos sobre el trabajo de los médicos y la recuperación del jugador.

Los primeros auxilios se hacían sobre el campo sin perder un segundo. La ambulancia llegaba hasta donde estaba tendido Gudelj rodeado de los médicos que se empeñaron en que el jugador recuperase la conciencia lo antes posible. Una vez estabilizado, pero sin saber todavía el alcance de la lesión, inmediatamente subieron al jugador en la ambulancia que puso rumbo a las urgencias del Hospital Reina Sofía de Córdoba. Una vez realizadas las primeras pruebas a Gudelj el consejero delegado de la entidad cordobesa, Javier González Calvo, tranquilizaba a todos por medio de estas declaraciones, minutos después de ingresar Dragisa Gudelj en el centro hospitalario.

 

Una vez que se realizó la salida de Gudelj del terreno de juego en transporte sanitario, Miguel Sesma Espinosa, colegiado del encuentro habló sobre le césped con los representantes de los dos equipos para comunicarles su intención de suspender el encuentro y así lo hizo segundos después.