Juanma Cubero, dando explicaciones a sus jugadoras. | DC.

 

El Deportivo Córdoba no disputó este pasado domingo el partido correspondiente a la décima jornada de liga frente al filial del Roldán tras detectarse un caso positivo por contagio de covid-19 en una jugadora de la plantilla del conjunto cajista, lo que forzó la suspensión del mismo, además de la gestión de los distintos protocolos y trámites que requieren estas situaciones.

Pero, ¿qué sucedió antes de la cancelación del encuentro? Sergio Cárdenas, director deportivo del Deportivo Córdoba, resume la cronología de los hechos: “el jueves el equipo se realiza las pertinentes pruebas de antígenos facilitadas por la Federación Española en la sesión de entrenamiento, dando resultado negativo todos los componentes de plantilla y cuerpo técnico. Y ya en viernes una jugadora de la primera plantilla recibe la noticia de que ha tenido contacto estrecho con una compañera fuera del club que ha dado positivo; inmediatamente, nuestro médico Pedro Funes le manda una PCR para comprobar si esta jugadora es también positivo. El resultado esperábamos recibirlo el sábado, pero con el sistema sanitario tan colapsado no recibimos la notificación hasta la mañana del mismo domingo, a las 8:05. En cuanto recibimos la noticia ponemos en marcha el protocolo, avisando tanto a la RFEF como a la Federación Andaluza, a Pablo Lozano y Pablo Lesmes, y se lo comunicamos también a nuestro rival, el Roldán, que supongo fue una faena para ellos porque ya habían viajado hasta Córdoba el día de antes y habían hecho noche en un hotel. Pero pese a todo, entiendo que era inviable el partido y tras hablar con los árbitros se decretó el aplazamiento”.

 

El club califal se puso manos a la obra para realizar pruebas a todos sus componentes con el fin de detectar o descartar nuevos casos: “nosotros ya desde el primer momento habíamos decidido no disputar el partido, porque al ser contacto estrecho a través de la sesión de entrenamiento del jueves, todos los miembros de plantilla y cuerpo técnico deben hacerse una prueba PCR por ley; y entonces, a la espera de la misma, decidimos no jugar porque estábamos poniendo en peligro tanto a nosotros mismos como al rival, e incluso a los árbitros. Durante estos días se han realizado las PCR, y aunque aún hoy martes desconocemos el resultado de una de las jugadoras, el resto han dado negativo a excepción de un componente del cuerpo técnico, al que hay que sumar el mencionado positivo de la jugadora por el cual se han mandado las pruebas”.

 

En lo estrictamente deportivo, tras la comunicación con la Federación, Sergio Cárdenas confirma que ya hay respuesta en cuanto a cuándo se podrá disputar el partido, ya que “este martes hemos recibido un correo electrónico en torno a las siete de la tarde en el que la RFEF nos obliga a disputar el encuentro frente al Roldán B en el fin de semana del 8 y 9 de enero, ya que nosotros teníamos previsto retomar la liga el día 15; por tanto, en esa fecha tenemos que fijar el partido, bajo previo acuerdo con nuestro rival, el Roldán”.

 

En cualquier caso, el director deportivo de la entidad cajista, asegura que nada de esto ha cambiado los planes que se habían pensado para el parón invernal, porque “dentro de la programación que teníamos para estas Navidades, el cuerpo técnico decidió dar descanso a las jugadoras durante esta semana, la del 20 al 26 de diciembre, y que se reincorporen el lunes 27 con las pautas que estamos siguiendo. Y ya no pararíamos hasta el partido del Roldán, como dije, previsto para el 8 o 9 de enero”.