Junior y Alan disputan el balón. | CdL.

 

Arrancó el partido con un Xerez DFC bien plantado y dando la razón al entrenador celeste, en cuanto al rival que esperaba y según analizó en la previa del choque. Los de Pérez Herrera salieron con el pie a fondo, presionando sobre la salida de balón lucentina no dejando respirar a los celestes. Incapaces de dar tres pases seguidos los locales no tenían la posesión, esto les hacía vulnerables ante un conjunto que venía con la lección aprendida. En los primeros veinte minutos nada destacable en cuanto a ocasiones de gol se refiere, por parte de ningún equipo.

Un disparo lejano de Nacho sin consecuencias que se marchó fuera, mientras que por parte visitante Jacobo lo intentó desde la frontal en los primeros compases sin exigir al portero local, junto con un remate de cabeza de espaldas a la portería, obra del sevillano Antonio Sánchez con idéntica fortuna. La jugada clave del primer acto sucedió en el minuto 22 cuando Nacho derribó dentro del área al delantero Antonio Jesús, la caída fue sancionada con pena máxima por el colegiado y Antonio Sánchez no desaprovecho la ocasión de adelantar a los suyos engañando con su lanzamiento a Adri Soto y poniendo el 0-1 en el luminoso, cuando corría el minuto 23 de partido. En el 34’ un balón centrado desde la izquierda por Alan dio lugar a un salto entre Ávila y Michael con choque de cabezas incluido, el golpe obligó a dejar el partido al jugador visitante y pocos minutos más tarde era Michael quien abandono el césped, como consecuencia del referido lance.

En la recta final del primer acto el cuadro lucentino intentó buscar la igualada sin conseguirlo. Al regreso de vestuarios los de Dimas Carrasco dieron un paso al frente obligados por la desventaja en el marcador. Nacho buscó sorprender a Camacho con un disparo envenenado y  en el 50’ era Juan Delgado quien remataba de cabeza deteniendo el portero sobre la misma línea de gol, en la ocasión más clara de los locales hasta el momento.

El Xerez DFC ya no salía con tanta prestancia al ataque, ahora elegía las ocasiones para salir sobre el área rival. En el 58’, de nuevo, Delgado a la media vuelta a punto estuvo de marcar, a continuación turno para Víctor Morillo con un centro al primer palo sin encontrar rematador. Los de Pérez Herrera tiraban de oficio y de calidad para desbaratar las intentonas aracelitanas.

El carrusel de cambios no hizo variar el marcador, los celestes por momentos daban la impresión de estar cerca del gol del empate con balones al interior del área xerecista, donde Edet, Oca y compañía se hacían grandes e inexpugnables, ante las acometidas de los pupilos de Dimas Carrasco. Lo intentaba a la heroica el cuadro lucentino, pero el rival no se descompuso en ningún momento, mostrándose firme y haciendo valer el gol anotado desde los once metros en el ecuador del primer tiempo.

Segunda derrota en lo que va de temporada del Ciudad de Lucena en su propio feudo, ahora toca visitar el próximo domingo (19:00 horas) el Municipal de Chapín para devolver la visita al cuadro xerecista, visto lo visto todo puede pasar en el verde de Chapín, pero hoy los vinícolas fueron mejores.

Ciudad de Lucena 0-1 Xerez DFC

Ciudad de Lucena: Adri Soto, Marcos Pérez, Gallardo, Chucky (Salvi, 65’), Víctor Morillo, Mario Ruiz (Zurdo, 65’), Adri Ruiz, Nacho, Michael (Santi Rosa, 44’), Juan Delgado y Alan (Guille, 84’).

Xerez DFC: Camacho, Junior, Edet, Oca, Fran Ávila (Beni, 37’), Antonio Jesús, Rivelott, Goma (Bruno, 81’), Javilillo (Bello, 68’), Antonio Sánchez (Mayor, 68’) y Jacobo (Baeza, 81’).

Gol: 0-1 (23’), Antonio Sánchez, de penalti.

Árbitro: José María Aranda Delgado (Málaga). Amonestó a Marcos Pérez y Alan por los locales,  y a Sánchez, Goma, Bello, Mayor, Jacobo y Beni por los visitantes.

Incidencias: Partido aplazado correspondiente a la segunda jornada del play-off de ascenso a Segunda División RFEF, disputado en el Estadio Ciudad de Lucena a puerta cerrada por normativa sanitaria.

Al final del encuentro, el técnico del Xerez DFC, José Manuel Pérez Herrera atendía a los medios de comunicación.

 

Dimas Carrasco hizo lo propio, momentos después.