Llega la vigésima jornada liguera en División de Honor Plata y lo hace con un duelo bonito y atractivo pero complicado para el Córdoba BM. Los granates se desplazan
hasta tierras catalanas para medir fuerzas ante el Barça B, un filial blaugrana que
cuenta en sus filas con un grupo plagado de calidad y, lógicamente, buena parte de las más firmes promesas del balonmano nacional. El duelo se disputará el sábado a partir de las 16:30 horas en la Ciudad Deportiva Joan Gamper de San Juan Despí, con arbitraje de la pareja gallega formada por Eiras Abalde y Crespo Gómez.

Tras el empate conseguido in extremis la semana pasada en Fátima ante el Antequera, el conjunto granate vuelve a encontrarse ante el reto de intentar volver a puntuar fuera para seguir poniendo tierra de por medio con los puestos de peligro. Porque la igualdad en la tabla es tal que encadenar dos o tres resultados positivos consecutivos puede suponer un importante plus de tranquilidad de cara al último tercio liguero.

Lo intentarán los granates ante un rival que atesora una tremenda calidad, combinada con una juventud casi insolente, en lo que viene siendo una especie de selección natural de los mejores valores del balonmano nacional. Un equipo, el de Roi Sánchez, que venció la semana pasada en la pista del Alarcos, rompiendo de esa manera una racha de cuatro derrotas consecutivas.

Como buen filial, es imprevisible, siendo el equipo más goleador, con 31 goles de media marcados por partido, pero también más goleado, 30 de media recibidos, de toda la categoría. Respecto al difícil compromiso ante el equipo filial de uno de las mejores escuadras del mundo, Jesús Escribano apuntó que “es un rival diferente, porque dando por hecho que va a cumplir sus objetivos clasificatorios, tiene otros objetivos formativos que condicionan su manera de jugar. Ellos priman sobre todo el trabajo individual y la
mejora técnica del jugador”.

En este sentido, el técnico granate resaltó sobre la escuadra blaugrana que “individualizan mucho la defensa, realizando un 6-0 pero defendiendo cada uno a su
par, con pocas ayudas y muy al estilo Asobal. Los hace diferentes porque en la categoría estamos acostumbrados a defensas duras y muy juntitas, pero ellos lo hacen con todo el equipo en la línea de tiro del oponente, lo que supone que tengamos que adaptarnos, moviéndonos mucho sin balón y buscando ser resolutivos en el uno contra uno”.

La calidad individual y el contraataque son los dos puntos que más obsesionan a
Escribano de cara a poder sacar algo positivo en la Ciudad Deportiva Joan Gamper. En
palabras del técnico, “su calidad técnica es su gran arma, con mucha capacidad de
lanzamiento exterior y calidad en la definición. Para contrarrestar esto tenemos que
estar muy encima, evitar esa continuidad, tratar de hacer golpe para romper su ritmo
de juego y estar pendientes de las situaciones de uno contra uno y su continuidad.
Además hay que neutralizar su contraataque con saque de centro rápido, que lo
efectúan igual que el equipo grande”.

En principio, el Cajasur contará con todos sus efectivos disponibles e intentará
continuar con la buena línea en lo relacionado a las sensaciones especialmente en lo
que va de año 2020.