Yolanda Enríquez, jugadora del Hotel Museo Patria Chica.

El Hotel Museo Patria Chica sabía de la complejidad que tenía la visita del Linares. El conjunto que se podría catalogar como vecino fue la gran revelación del curso pasado en la Liga Iberdrola y en esta edición tiene la intención de asentarse en la zona alta. Por ello, de partida iba con desventaja. De hecho, ésta se confirmó al final de la contienda con una derrota.

Sin embargo, el partido ofreció oportunidades para el representativo de la Subbética. Y es que tras el primer punto, en el que la ruteña Carmen Henares perdió contra Paranang, quien sólo sufrió en la primera manga, hubo una reacción que metió a la escuadra prieguense de lleno en la lucha por los puntos.

Porque Yolanda Enríquez fue un ciclón ante la rumana Istrate, a la que venció por 3-1. Y, después, Marija Galonja no tuvo piedad de Panadero, a la que venció por 3-0. Es decir, se abría un escenario nuevo. Pero faltaba dar otro paso que no terminó de culminarse.

En el dobles, Galonja y Enríquez no pudieron con Paranang e Istrate, hasta el punto de que se llevaron la contienda por 3-0. Después, la rumana ajustició a Henares por la vía rápida y daba a su equipo la primera opción de victoria en la pala de Paranang. Eso sí, la tailandesa sabía que tenía delante a Galonja. Y la serbia suele crecerse en casa. Por ello, fue un partido tenso y disputado, hasta el punto que el 3-0 pudo resultar engañoso. Así se cerró el 2-4 y dejó en interrogante sin resolver cuál habría sido el desenlace del encuentro decisivo entre Enríquez y Panadero. Y así se perdió la oportunidad de sumar dos puntos.