Tiempo muerto en el partido ante el Guadalcacín. Foto: Oly Colón.

El Deportivo Córdoba afronta este sábado a partir de las 19:00 su séptimo compromiso del campeonato de Liga en la pista del Monachil, frente al que tratará de reafirmar la buena imagen ofrecida en los dos últimos encuentros y más, teniendo enfrente a un rival en cuyos duelos suelen verse muchos goles, como ya sucedió en la pasada campaña 18/19, con sendas victorias locales por 6-3 para las granadinas y 8-5 para las cordobesas en el choque de la segunda vuelta.

El conjunto califal llega con la moral muy alta tras el contundente triunfo ante el Guadalcacín, en lo que el técnico Juanma Cubero define como “un gran partido del equipo, incluso me atrevería a decir que obtuvimos un resultado abultado, ya que fue quedando seis minutos cuando se abrió la brecha grande, pero es verdad que sí nos vi superiores, fuimos dominadoras del encuentro y llegamos al descanso con un 3-0 que pudo haber sido más amplio porque fallamos dos ocasiones claras a bocajarro, pero no quitamos mérito a que nuestras rivales también lucharon, se metieron en la pelea con el 3-1 y sí creo que el gol de Celi (4-1) supuso un punto de inflexión, que ya marcó un poco la tendencia del choque. Luego ya fue cuestión de marcar las faltas, que ellas estaban con acumulativas, y aprovechar un par de pérdidas cuando jugaban de cinco, para distanciarnos más en el marcador”

Pese a las dos últimas victorias ante El Ejido y Guadalcacín, el entrenador deportivista asegura que tienen los pies en el suelo, ya que “el vestuario tiene ya la experiencia este año de haber perdido dos jornadas, y es que como venimos diciendo, la liga va a ser muy muy competitiva donde puede ganar cualquier equipo, con resultados sorprendentes como el triunfo de Martos ante Torreblanca (3-2), algún pinchazo del Roldán… y nadie gana a todos. Aquí en el momento en que levantes el pie del acelerador te arrolla cualquier rival, por lo que hay que trabajar, siempre humildemente y con muchas ganas y después los resultados se determinarán según cuestiones del juego. Hasta ahí se puede trabajar, porque luego lo demás viene por el factor suerte, temas extradeportivos como pueden ser arbitrajes, lesiones… pero sí es verdad que estamos en una buena tónica, y con jugadoras de baja que están siendo suplidas muy bien por otras compañeras, pero esperamos que se incorporen todas y elevemos un poco más el nivel que tenemos”.

Juanma Cubero valora que los últimos encuentros han plasmado una mejoría notable del equipo tanto a nivel ofensivo como defensivo, reconociendo que “el nivel de las porteras sigue subiendo, tanto Cristina como Ana María, la juvenil que pudo debutar esta pasada jornada, y estamos muy contentos, lo cual habla también muy bien de la defensa, que se empleó con mucha intensidad, con las jugadoras trabajando perfectamente. Quizá el gol en contra se podría haber evitado, pero también es algo un poco anecdótico porque el Guadalcacín dispuso de tres o cuatro oportunidades más, pero para eso estaban nuestras porteras y nuestras defensas. Y en el aspecto ofensivo, ya venía diciendo que tenemos calidad y que la falta de gol no era por depender de jugadoras concretas, ya que todas tienen que colaborar; es verdad que hay algunas que por calidad, golpeo o fuerza van a anotar más goles, pero eso no quita que el equipo pueda tener el acierto muy repartido, que es lo que se busca”.

El próximo obstáculo en la temporada del Deportivo Córdoba será el Monachil, del que Cubero sabe que “es un rival muy difícil, ante el que la pasada temporada no pudimos sacar nada positivo en su pista, y se trata de un equipo muy correoso, que viene de empatar en Roldán (3-3) y que nos va a poner las cosas muy complicadas, y estando en media tabla sabe que con un par de triunfos se sitúa en la zona alta. Ellas tratarán de hacer un partido rápido, en transiciones, pero por nuestra parte espero que paremos ese juego y podamos realizar el nuestro para sufriendo, o sin sufrir, traernos los tres puntos”.