Álvaro Aguado en una jugada del partido jugado entre Mallorca y Córdoba.

El jiennense Álvaro Aguado se marcha al Real Valladolid CF, pero antes se ha despedido del Córdoba CF y su afición con una carta que él califica de “infinita gratitud”.

El jugador comienza el comunicado indicando que “no es fácil hacerlo en estas circunstacias y cierro una etapa donde he disfrutado y sufrido”. Indica que la temporada que acaba de finalizar como ilusionante y “ha terminado por ser como un auténtico desastre con problemas desde el primero hasta el último día, y con un merecido descenso”, del que asume su responsabilidad en la parte proporcional que le corresponde.

Agradece a los entrenadores Jorge Romero, José Ramón Sandoval, Curro Torres y a sus correspondientes cuadros técnicos su confianza y especialmente a Rafa Navarro “por coger al equipo en una situación muy complicada”. No olvida dedicar unas palabras de cariño “a todos los empleados de la entidad y dirección deportiva por su dedicación y trabajo en unas condiciones muy delicadas”.

Deja un apartado a la afición a la que le da las “gracias por el cariño y respeto con el que me habéis tratado”. Se refiere a la afición del Córdoba como única y que “no os merecéis todo lo que está pasando”.

Y deja para el final a su familia y amigos de los que se siente muy orgulloso por darle fuerza y ayudarle a afrontar incondicionalmente las situaciones dificiles.

Termina diciendo “Córdoba y su gente me enamoraron desde el primer día, y aunque ya no esté, siempre os seguiré. De corazón os deseo lo mejor y que pronto estéis de celebración en las Tendillas. Ahora voy a por nuevos retos… y a disfrutar con el balón”.

Carta de despedida de Álvaro Aguado al Córdoba CF y su afición.