Guillem Erill en plena carrera.

Los pilotos del Deza-Box 77 Racing Team han tenido un fin de semana intenso en la prueba de casa del Mundial de Superbikes. Tanto Guillem como Álex han ido en clara progresión durante todo el fin de semana, consiguiendo buenos tiempos y clasificándose para las dos carreras disputadas.

Comenzando por los libres del viernes, el equipo se encontró con la sorpresa de la lluvia caída antes de empezar, con lo que el primero sirvió de poco. En el segundo comenzaron a trabajar y poner las bases de los cronometrados. Aunque con algún problema, el equipo logró mejorar las Kawasaki Ninja 400 para el sábado. A pesar de estar entre los 30 primeros holgadamente en los libres, los pilotos no encontraron un buen rebufo en los cronometrados y se quedaron a las puertas de la clasificación. Se presentaron en la parrilla de salida de la carrera que daba derecho a entrar en las últimas 6 posiciones de parrilla. Con una carrera dura y luchada, pudieron pasar en tercera posición, Álex, y cuarto Guillem.

En la primera de las carreras, que se disputó el sábado, los pilotos montaron gomas usadas, ya que están limitadas y conservaron el juego nuevo para la carrera del domingo. Álex salió como una exhalación y, aunque adelantó más de 10 posiciones, se cayó en la curva de final de la recta larga del Circuito de Jerez. Guillem fue progresando, pero a partir de mitad de carrera, las gomas bajaron de rendimiento y se tuvo que conformar con la vigesimoquinta plaza.

El equipo ha seguido trabajando duro de cara al domingo, mejorando en el warm up. En carrera, los pilotos han vuelto a mejorar y han luchado en el segundo grupo de carrera, logrando la vigesimosegunda plaza Álex y la vigesimoquinta Guillem. De nuevo, los bravos pilotos de las balas verdes han demostrado que tienen un sitio en este mundial y han realizado un papel más que meritorio en esta difícil categoría.